Como lo hemos mencionado en otras entradas, las lonas son fabricadas en materiales altamente resistentes al clima, especialmente a la lluvia y al sol, aunque el hecho de estar expuestas a estos agentes externos las hace susceptibles de presentar manchas o acumular suciedad, por esta razón te recomendamos algunas acciones para mantenerlas en perfecto estado.

Primero, limpia tu lona con agua y cepíllala con un cepillo blando, déjala secar al aire libre para evitar que se forme moho sobre la superficie. Si ya presenta este problema, se recomienda humedecerla por completo y, si las manchas no son recientes, utiliza un producto quita grasa, frótala con suavidad y enjuágala con agua. Incluso puedes aplicar un producto antimoho.  

Si percibes alguna mancha en tu lona, utiliza un jabón suave. En el mercado existen diversas opciones sin detergente. Es probable que al lavarla pierda su función impermeabilizante, revisa las características de fabricación de tu lona para asegurarte.

En caso de una limpieza más profunda, se recomienda utilizar lejía, jabón neutro sin disolventes, agua y guantes. Mezcla el agua en un 70%, jabón en un 20 y cloro en 10%. Cubre la lona y déjala actuar unos 15 minutos, enjuaga perfectamente y deja secar.

Si quieres conocer cuáles son las características y cuidados que requiere cada una de las lonas que fabricamos, no dudes en ponerte en contacto con el personal de Bodegas de Lonas, con gusto resolveremos todas tus dudas.

Con información de El Español y Cómo limpiar